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MEDIDAS DE EMERGENCIA
¿Qué hacer en caso de Infarto?
Un ataque cardíaco es un evento que puede ser mortal o puede causar graves secuelas. Tratar un infarto agudo de miocardio (IAM) a tiempo puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte. Por eso hay que conocer los pasos que se deben seguir en caso de sospecha de un ataque de corazón.
Las personas con factores de riesgo o eventos previos deberían tener escrita una pauta a seguir, con nombre de su médico, sistema de emergencia al que llamar, clínica u hospital al que acudir, a quién avisar, y un breve perfil médico.
¿Cuáles son los síntomas del infarto?
Los síntomas del infarto de miocardio pueden ser distintos en cada persona, por eso cuando se sospeche de tener uno, aunque no se esté seguro, hay que acudir al médico y tener un diagnóstico adecuado.
El infarto agudo de miocardio (IAM) tiene algunos síntomas característicos, pero que no siempre son identificados por los pacientes. Sólo el médico puede hacer un diagnóstico preciso.
En algunos casos, no se presentan los síntomas de una manera tan clara -en los pacientes diabéticos, por ejemplo- y el dolor puede ser menos intenso. Por eso ante una sospecha de infarto, aunque no se tenga certeza de tenerlo, hay que acudir a un centro médico y tiene que ser un especialista quien diagnostique ese proceso o cualquier otro.
- Dolor pectoral: La mayor parte de los ataques cardíacos producen malestar en el centro del pecho que se mantiene por algunos minutos, luego desaparece, pero que vuelve en forma recurrente. Es un dolor repentino, más o menos intenso, en la parte anterior del tórax, que se percibe como una presión y que puede irradiarse hacia otras zonas del cuerpo.
- Malestares en otras zonas: Malestares en la zona pectoral acompañados de dolores en ambos brazos, la espalda, cuello, quijada y estómago.
- Problemas respiratorios: Dificultades respiratorias, como sensación de ahogo, con respiraciones cortas, pueden sentirse antes o simultáneamente con dolor pectoral.
- Pulso sanguíneo irregular: puede hacerse muy rápido, irregular, débil y, en ocasiones, imperceptible.
- Otros signos: Puede haber sudoración, náuseas y mareos.
¿Cómo actuar en una emergencia?
- Si nota algún síntoma que haga sospechar un infarto, llame a su médico o servicio de emergencia.
- Siéntese o túmbese.
- Tome o pida que le administren una Cardioaspirina, incluso antes de recibir atención médica, a menos que le esté contraindicada.
- Si previamente estaba tomando nitroglicerina, tómese un comprimido sublingual.
- Si persisten los síntomas pasados varios minutos tras haber tomado la nitroglicerina, llame a un teléfono de urgencias de su ciudad.
- No intente conducir hacia el hospital; espere a la ambulancia.
- Cuando llegue al servicio de urgencias del hospital, diga claramente (o algún acompañante) que cree estar sufriendo un ataque al corazón.
Factores predisponentes
Los factores de riesgo más frecuentes en los ataques al corazón son:
- Edad avanzada: son mucho más frecuentes en personas mayores de 60 años.
- Sexo: los hombres son más propensos a sufrirlos que las mujeres.
- Herencia: personas que tienen familiares con antecedentes de haber padecido enfermedades coronarias, tienen mayor probabilidad de padecer alguna enfermedad de este tipo.
Diagnóstico del infarto y maniobras médicas
El diagnóstico lo realizará el médico basándose en los siguientes datos:
- Exploración física: las personas con infarto presentan aspecto ceniciento, piel fría y húmeda. Se suele presentar frecuentemente el vómito. La presión sanguínea disminuye a un punto muy bajo.
- La historia clínica del paciente: edad, todo lo referente a su salud, sus antecedentes familiares, etc.
- Electrocardiograma: en las dos a doce horas siguientes al infarto, se advierten cambios electrocardiográficos que revelan no sólo la presencia sino también el sitio del infarto.
- Análisis de sangre: aumentan las concentraciones de enzimas e isoenzimas en sangre cuando las células cardiacas han sufrido lesiones. La determinación de estas enzimas es muy fiable, y muy útil cuando el enfermo ha ingresado pasado un tiempo de haber sufrido el infarto pues el electrocardiograma puede no presentar ninguna alteración.
Otras técnicas que se emplean posteriormente para valorar el estado del corazón y qué tipo de problema tiene son:
- 'Test' de esfuerzo: evalúa cómo responde el corazón a determinados esfuerzos físicos.
- Ecocardiograma: es el empleo de ultrasonidos para obtener una imagen del corazón.
- Holter: consiste en recoger durante un día completo el ritmo cardiaco a través de un dispositivo portátil.
- Coronariografía: consiste en introducir por las venas o arterias un tubo fino que llega hasta el corazón. Se inyectan unas sustancias de contraste y con él se puede visualizar qué arteria está obstruida y de qué tamaño es la obstrucción o cómo está el ventrículo.
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